¿QUÉ ES LA SEQUÍA?

Se trata de un fenómeno meteorológico natural extremo que ocurre de manera irregular.

Se define como la ausencia o escasez de lluvias en un periodo particular y en un sitio determinado, siempre relacionado con lo que históricamente llueve. Por ejemplo, si sabemos que en verano caen lluvias intensas, y que esto ocurre en tres o cuatro meses, entonces si llueve menos, por ejemplo, dos meses, y de manera menos intensa, podemos decir que tenemos déficit de agua.

La sequía es relativa al lugar en donde se declara. Por ejemplo, en el norte de nuestro país, donde el clima es árido y semiárido, viven una sequía si en cinco o seis años no llueve. Sin embargo, en países muy lluviosos, atraviesan una sequía si deja de llover en un mes.

Entonces la sequía puede ocurrir en cualquier clima, lugar y tiempo.

No debemos confundir sequía (que es un fenómeno natural, con una duración finita), con la aridez (que es una condición del clima crónica de un lugar determinado).

La sequía es un conjunto de condiciones ambientales, en donde la atmósfera tiene muy poca humedad. Esta falta de humedad se nota en la ausencia de nubes y lluvias, y debe ser lo suficientemente larga en el tiempo, al grado que provoque desequilibrios hidrológicos y ecológicos; sin lluvia, el agua no llega a los ríos, los cuales se pueden secar, al igual que los lagos y las lagunas, afectando de forma muy seria a todos los seres vivos que dependen de ellos.

Si el tiempo sigue avanzando y no llueve, la sequía se vuelve más intensa y severa.

La sequía puede ser incipiente, moderada, severa, crítica y catastrófica. Esto se determina de acuerdo con la frecuencia en que se presenta, su duración, magnitud, extensión espacial y severidad; por supuesto que esto depende de las condiciones naturales de cada sitio.